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Reserva de Selva Lacandona pierde más de 200 mil hectáreas


La reserva de la Selva Lacandona ha perdido más de 200 mil hectáreas, debido principalmente a la ganadería intensiva, la tala clandestina y la cacería furtiva.

Chiapas es uno de los Estados con la mayor riqueza y biodiversidad en México, lleno de culturas, con una gastronomía fuera de serie, tradiciones milenarias, zonas arqueológicas místicas y una selva que se extiende por cientos de kilómetros pero que está perdiendo terreno por el apetito humano.

Víctor Chambor, indígena maya e integrante del ‘Campamento Lacandones’ advirtió que la reserva de la Selva Lacandona ha perdido más de 200 mil hectáreas debido a la actividad humana, siendo la ganadería la mayor responsable.

A pesar de que existen autoridades que vigila y protegen la Selva, éstas no actúan contra los que afectan la capa forestal y la fauna. Es similar al problema con los manglares, ya que México es uno de los países con más leyes de conservación medioambiental pero la aplicación de dichas leyes es compleja y no se pone en práctica, tenemos todo en papel pero la corrupción ha menguado al sistema.

“…La reducción de la reserva se debe al tráfico ilegal de flora y fauna y a la ganadería desmedida en distintas comunidades. Tristemente la selva es finita y se le están acabando, a pesar de ser el segundo pulmón regulador climático de México…”, detalló Víctor Chambor.

Desde el 12 de enero de 1978, la Selva Lacandona fue decretada como reserva natural por el entonces Presidente López Portillo, en donde se estipuló que ‘es derecho y obligación de los Gobiernos Federal y Estatales conservar las especies vegetales y animales que constituyen las selvas tropicales, que son parte del patrimonio de la Nación’.

“…Dentro de esta política de conservación se comprende la investigación, diseño y ejecución de todas aquellas formas de explotación y uso de los recursos naturales que benefician a un máximo de habitantes del área, asegurando la permanencia del recurso o incrementándolo. Las selvas tropicales constituyen ecosistemas frágiles, muy susceptibles a las alteraciones realizadas por el hombre; que en el caso de acciones mal planeadas pueden romper su equilibrio ecológico provocando pérdidas irreversibles en la riqueza florística y faunística de la selva y degradación ecológica de las áreas actualmente cubiertas por la misma…”, extracto de decreto presidencial de la Ley Forestal.

“…Desde entonces la reserva quedó a favor de 66 familias Lacandonas un total de 614 mil hectáreas, que al día de hoy han sido reducidas a 400 mil hectáreas y seguiremos perdiendo más terreno ya no existe un control estricto ni sanciones a quienes incumplen con la ley…”, detalló Chambor. “… La Conap y la Semarnat deben plantear el manejo forestal de la ganadería para que se pueda trabajar en una ganadería rotativa y se detenga la tala de árboles…”, finalizó.

Victor Chambor participa en el proyecto de ecoturismo de la región, en donde demuestran que pueden obtener ingresos de la Selva sin dañar el medio ambiente y presumiendo las riquezas naturales que puede ofrecer a la vista del visitante. Es lo mismo que sucede con la pesca, es más rentable realizar proyectos ecoturistas donde se aprecie ballenas o grandes peces que una pesca ilegal.

“…Nosotros como lacandones hemos luchado para conservar la Selva Lacandona, porque nuestros abuelos nos enseñaron a cuidar los árboles, porque sabían de la importancia de no cortar árboles, porque gracias a ellos, respiramos el aire puro y es el equilibrio ecológico…”, dijo Chambor.

Nuestras autoridades tienen el deber y la responsabilidad de sancionar a funcionarios y personas que se dediquen a saquear nuestros recursos naturales. De seguir ignorando las advertencias de comunidades como las Víctor, en un futuro ya no habrá nada que defender.

Vía: El sol de México

Imagen: Diario de Chiapas

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