top of page

Surfistas que plantan manglares: cuando la ola perfecta es la que protege el Caribe

  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Mientras algunos perciben el océano meramente como una zona de recreación, otros lo entienden como un ecosistema crítico que exige una defensa activa y estratégica.


En Puerto Rico, Héctor “Tito” Varela-Vélez ha redefinido el perfil del surfista, transformando la pasión por el oleaje en un modelo de gestión ambiental comunitaria de alto impacto.


De la Restauración de Dunas a la Gestión de Reservas


Varela-Vélez, actual director del capítulo de Puerto Rico de la Surfrider Foundation, inició su labor hace más de dos décadas.


Lo que comenzó como un proyecto estudiantil de restauración de dunas en Isabela, vulneradas por la extracción ilegal de arena para la construcción, se ha consolidado hoy como un referente regional de conservación.


Bajo su liderazgo, la organización ha logrado hitos operativos fundamentales:

  • Restauración Forestal: La siembra estratégica de más de 30,000 ejemplares de las cuatro especies de mangle (Rojo, Blanco, Negro y Botoncillo).

  • Carbono Azul: Estos manglares actúan como sumideros de carbono altamente eficientes, con una capacidad de captura de CO2 significativamente superior a la de los bosques tropicales terrestres.

  • Defensa Territorial: Ha sido una figura clave en la designación de la Reserva Marina Tres Palmas en Rincón y la protección de la costa norte contra desarrollos inmobiliarios que amenazan la biodiversidad y el acceso público.


"Guerreros del Agua": Ciudadanía Científica en el Océano


El concepto de los “Guerreros del Agua” trasciende el activismo tradicional. Se trata de un programa de monitoreo de calidad del agua donde los surfistas recolectan muestras y analizan datos para alertar a la comunidad sobre la presencia de bacterias como Enterococcus.


Varela ha demostrado que el usuario del recurso es su mejor custodio: un surfista que no solo corre la ola, sino que analiza el agua que lo sostiene.


¿Qué pensamos en #PlanetaB? El Pragmatismo del Fango


Es notable, y para algunos, irónico, que la cultura del surf, históricamente estigmatizada como hedonista, esté liderando la resistencia climática en el Caribe.


Mientras la diplomacia ambiental suele perderse en protocolos teóricos, figuras como Varela operan desde el pragmatismo, "metiendo las manos en el fango" para asegurar la resiliencia de las costas.


El modelo Varela-Surfrider es un recordatorio de que la conservación no es un lujo, sino una medida de seguridad nacional para las islas. 


El Caribe no requiere de discursos autocomplacientes; requiere de la replicabilidad de estas redes comunitarias.


La resiliencia costera no se construye con interacciones digitales. Si tu entorno es el litoral, la invitación es clara: involúcrate en los capítulos locales de conservación, participa en el monitoreo ciudadano y exige la integridad de los ecosistemas. El Caribe no se salvará con una postura pasiva.


imagen: DW Saez

Comentarios


bottom of page