Consumo excesivo está impulsando la crisis climática



¿Hasta qué punto es suficiente, ¿dónde marcamos la línea de lo necesario y excesivo?


Los avances tecnológicos nos han facilitado la vida en diversas formas, pero sólo nos llevará hasta cierto punto. Necesitamos repensar el valor hacia las cosas con el fin de resolver la crisis climática.


El consumo de los hogares con mayores recursos es responsable del mayor impacto humano en el medio ambiente, según un artículo publicado por investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur.


Se necesitan cambios en el estilo de vida y una actitud diferente hacia la riqueza para resolver los problemas ambientales que enfrenta el mundo.


"...La conclusión clave de nuestra revisión es que no podemos confiar solo en la tecnología para resolver problemas ambientales existenciales, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, sino que también tenemos que cambiar nuestros estilos de vida y reducir el consumo excesivo, en combinación con el cambio estructural...", dijo el autor principal del artículo, el profesor Tommy Wiedmann.

Wiedman afirma que la tecnología puede ayudarnos a consumir de manera más eficiente, es decir, a ahorrar energía y recursos, pero estas mejoras tecnológicas no pueden seguir el ritmo de nuestros niveles de consumo cada vez mayores.


Los cambios de estilo de vida ayudan a mitigar la crisis climática.


El grupo de investigadores afirman que tenemos que abordar nuestro consumo excesivo a través de acciones individuales. El consumo general debe reducirse en lugar de ser "ecologizado" cambiando a productos supuestamente sostenibles.


Dentro de los problemas que enumeran y dónde se puede ‘alterar’ el comportamiento, se encuentran el poseer una segunda residencia excesivamente grandes, vehículos sobredimensionados y alimentos perjudiciales para el medio ambiente y desperdicios.


"...Casi nunca se reconoce, pero cualquier transición hacia la sostenibilidad solo puede ser efectiva si los avances tecnológicos se complementan con cambios de estilo de vida de gran alcance...", dijo el profesor Manfred Lezen, coautor del artículo y profesor de Investigación de Sostenibilidad en la Universidad de Sydney.

Lezen asegura que una vez que las personas son cuestionadas por lo que tienen y el enorme impacto ambiental de las acciones individuales, generalmente las personas se cierran y entran en negación… es el típico ejemplo de “solo es un popote, tiene poquito aceite de palma, siempre quise tener un coche con 8 cilindros..”.


“...Lo que vemos o asociamos con nuestros problemas ambientales actuales (automóviles, energía, aviones) es solo la punta de nuestro iceberg personal. Son todas las cosas que consumimos y la destrucción del medio ambiente encarnada en esas cosas que forman la parte sumergida del iceberg...".

Transición a una economía verde


La investigación también reconoce que la responsabilidad del cambio no solo recae en las personas. Necesitamos deshacernos de nuestra obsesión con el crecimiento económico, porque la forma en que funciona actualmente nuestra sociedad alienta a las personas a consumir cada vez más.


En una carta compartida con el periódico The Guardian en el Reino Unido, un grupo de 83 de las personas más ricas del mundo pidió a los gobiernos que aumenten los impuestos a los ricos para pagar la recuperación económica después de COVID-19.


En dicha carta, piden a los políticos que "aborden la desigualdad global y reconozcan que los aumentos de impuestos a los ricos y una mayor transparencia fiscal internacional son esenciales para una solución viable a largo plazo".


El documento dice que las nuevas políticas ambientales efectivas podrían incluir medidas como impuestos ecológicos, inversión en proyectos ecológicos, redistribución de la riqueza, una semana laboral más corta como formas de construir una economía más verde.


El grupo de investigadores dice que la riqueza se ve con frecuencia como algo a lo que aspirar. Sin embargo, reducir la desigualdad y "desafiar la noción de que las riquezas y quienes las poseen son inherentemente buenas" es esencial para un futuro verde.


"...Mientras haya crecimiento, tanto en el aspecto económico como en el de la población, la tecnología no puede mantenerse al día con la reducción de los impactos, ya que estos solo aumentan…”, dijo el profesor Wiedman.

La revista Time sacó una acertada portada “One Last Chance”, en donde afirma que esta es nuestra última oportunidad para crear un cambio sustancial. Realmente necesitamos comenzar a tener economías donde el eje rector sea la protección y conservación de los recursos naturales.


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Vía: Euronews

Imagen: CHRISTOPHER DOMBRES


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