Semarnat y la radiografía forestal de México: datos, realidad y decisiones incómodas
- Planeta B

- hace 21 minutos
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Radiografía forestal... cuando los números empiezan a incomodar
Hablar de bosques en México suele oscilar entre dos extremos: el discurso optimista lleno de buenas intenciones y la denuncia alarmista que rara vez aterriza en soluciones.
En medio, quedan los datos. Esos números fríos que no opinan, pero sí revelan. Y que, cuando están bien construidos, obligan a tomar decisiones menos cómodas y más responsables.
En ese terreno se mueve la nueva radiografía forestal presentada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Un ejercicio que promete pasar del discurso ambiental a la evidencia verificable. Porque conservar sin medir es apenas un acto de fe, y desarrollar sin datos suele ser una apuesta peligrosa.
¿Qué sugieren entre líneas? Avances reales, contradicciones estructurales y oportunidades que ya no pueden seguir ignorándose.
Una plataforma que pone cifras donde antes había suposiciones
Esta semana, Semarnat lanzó el portal Estadísticas de la Producción Forestal, una herramienta digital que sistematiza información del periodo 2019–2023.
Desarrollada por la Dirección General de Gestión Forestal, Suelos y Ordenamiento Ecológico, en colaboración con el Servicio Forestal de Estados Unidos, la plataforma busca algo ambicioso: convertir la gestión forestal en un asunto de evidencia pública, no de intuición política.
El portal permite consultar y descargar datos sobre el estado productivo de los ecosistemas forestales del país. Transparencia, sí. Pero también algo más relevante: la posibilidad de auditar, cuestionar y mejorar las decisiones públicas con base científica.
En un país megadiverso como México, esto no es un lujo técnico. Es una necesidad estratégica.
Datos que cuentan historias (y no todas son cómodas)
La plataforma organiza la información en seis grandes categorías que transforman estadísticas administrativas en conocimiento accionable:
Manejo forestal sustentable
Al cierre de 2023, México reporta 7.6 millones de hectáreas bajo manejo forestal vigente. Una cifra relevante, aunque insuficiente si se contrasta con la extensión total de territorios forestales y las presiones que enfrentan.
Producción forestal
La producción maderable alcanzó 6.6 millones de metros cúbicos rollo (m³r) en 2023. Una disminución atribuida a los efectos post-pandemia. Hasta aquí, nada inesperado.Lo interesante ocurre fuera del aserradero.
Indicadores económicos
El sector forestal aporta 94,965 millones de pesos al PIB nacional (a precios de 2018), concentrados principalmente en la industria de la madera y el papel. La economía forestal existe, aunque rara vez se discute con el mismo peso que otros sectores extractivos.
Protección forestal
Por primera vez, se integran datos sistematizados sobre sanidad forestal y riesgos fitosanitarios, un tema históricamente subestimado hasta que el daño es irreversible.
Industria forestal
Se incluye el registro de centros de transformación y almacenamiento, un paso clave para entender —y regular— las cadenas productivas.
Otros indicadores
Gestión de trámites, aprovechamientos en distintos tipos de terrenos y procesos administrativos que, aunque menos visibles, determinan la eficiencia real del sector.
El valor de la ciencia (cuando sí se usa)
La fortaleza del portal no está sólo en el volumen de datos, sino en su origen. La información proviene del Sistema Nacional de Gestión Forestal (SNGF), validada por oficinas de Semarnat y Conafor. En términos simples: cifras verificadas, no estimaciones improvisadas.
El principio rector es claro: producir conservando y conservar produciendo. Una frase conocida, sí, pero que aquí empieza a tener sustento técnico. Porque sin estadísticas confiables, la sustentabilidad es apenas un eslogan bien intencionado.
El auge silencioso de lo no maderable
Uno de los hallazgos más reveladores del portal es el crecimiento de los productos forestales no maderables. Resinas, fibras, plantas y agaves alcanzaron en 2023 una producción de 152,457 toneladas, frente a un promedio histórico de 86.3 mil. Un incremento cercano al 77%.
Este cambio no es anecdótico. Refleja una transformación en la forma de valorar el bosque, impulsada por sectores como el farmacéutico y cosmético.
Estados como San Luis Potosí y Zacatecas destacan en la producción de agave, mientras que otros productos, como las semillas de cactáceas, alcanzan valores de hasta 11.3 millones de pesos por tonelada.
La biodiversidad mexicana empieza a demostrar que vale más en pie que devastada. El reto, como siempre, es gestionarla sin repetir viejos errores extractivos con un nuevo nombre.
Transparencia como herramienta de vigilancia, no de marketing
El portal permite descargar reportes originales y realizar análisis independientes. Esto abre la puerta a la vigilancia ciudadana, académica y técnica. Incluso se integran herramientas para la identificación de maderas, orientadas a combatir delitos forestales y fortalecer la legalidad.
Estados como Chihuahua, Durango y Oaxaca lideran la producción maderable, mientras Michoacán encabeza la generación de empleo industrial forestal, con el 12.67% del total nacional. Los datos están ahí. Ahora la pregunta es qué se hará con ellos.
¿Qué pensamos en #PlanetaB?
La radiografía forestal presentada por Semarnat es un paso en la dirección correcta. No porque resuelva los problemas, sino porque los expone con claridad. Y en temas ambientales, lo que no se mide, simplemente se pierde.
Desde #PlanetaB creemos que la transparencia ambiental sólo tiene sentido si deriva en decisiones valientes: regulación efectiva, incentivos bien diseñados y una economía forestal que priorice el largo plazo sobre la ganancia inmediata.
Los datos ya están sobre la mesa. Ahora toca usarlos, cuestionarlos y exigir que se traduzcan en políticas públicas que realmente estén a la altura de los bosques que decimos querer proteger. La conversación apenas comienza. Y todos estamos invitados a incomodarnos un poco.








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